Si al enchufar tu celular al tomacorriente, no carga o dice que está cargando, pero el indicador de batería no parece avanzar. O quizá tu teléfono ni siquiera reconoce que está conectado. Sin importar de qué se trate, estos son algunos consejos de diagnóstico de problemas para que puedas cargar tu dispositivo.

Lo más evidente sería controlar el estado del cable o adaptador de pared ya que podrían estar dañados, lo que causaría una mala conexión que le impide cargar tu smartphone o tableta . Si tienes otro, prueba con un cable, adaptador o incluso un tomacorriente distinto.

También debes asegurarte de conectar tu dispositivo directamente en el tomacorriente de pared. Conectarlo a una computadora (o a un conector USB multipuertos para la computadora) quizá no proporciona la energía suficiente para cargarlo. Aunque tu conector USB tenga un cable especial de corriente alterna conectado a la pared, los puertos quizá no son aptos para el nivel de suministro de potencia que requiere tu dispositivo. Esto es más común con las tabletas (que necesitan más energía para cargar a una velocidad decente), pero también puede pasar con los celulares en ciertos puertos USB. Cuantos menos aparatos haya entre tu móvil y la pared, mejor.

Cuando tu celular vive en tu bolsillo, acumula un poco de polvo y pelusa y, cada vez que conectas tu cable, compactas esa suciedad más y más. Eso podría evitar que el cable se conecte de manera adecuada con el puerto de carga. Si tienes un dispositivo con un conector USB tipo C, la «pestaña» en el centro del puerto podría estar un poco doblada, lo cual provoca problemas similares.

Si tu celular dice que se está cargando pero el indicador de batería apenas aumenta, podría deberse a que estás usándolo demasiado mientras lo cargas. Es probable que no te des cuenta de esto si estás viendo Facebook, pero si empleas juegos, usas la navegación GPS o utilizas otras aplicaciones que gastan mucha energía mientras tu dispositivo está conectado, tu teléfono puede descargarse tan rápido como se carga. Así que, si tienes problemas, intenta conectar tu teléfono y déjalo ahí un rato. Si el porcentaje de la batería aumenta normalmente, es probable que todo esté bien con tu aparato, simplemente debes cargarlo durante periodos de poco uso. No te preocupes por ponerlo en modo avión o apagarlo, eso solo te ahorrará algunos minutos del tiempo de carga. Solo trata de cargarlo cuando no lo estés usando de manera activa.

Si ninguna de las opciones anteriores te ayuda a diagnosticar el problema, tendrás que considerar la posibilidad de que tu móvil esté dañado o defectuoso. Cuando eso sucede, tu única alternativa -antes de abrirlo tú mismo- es llevarlo al fabricante.

Fuente: La Nación

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